Aunque no es precisamente un juego nuevo, en los últimos tiempos parece que Minecraft ha explosionado, después de haber conseguido la masa crítica necesaria. Desde niños de primaria hasta veinteañeros pasan horas en un juego que, pareciendo tener gráficos de los años 80, hace las delicias de los millennials.
En el juego los participantes se crean su propio mini-universo, usando muchas de las herramientas disponibles. Poco a poco muchos jugadores han ido un paso más allá y han ido añadiendo nuevas características al juego. Minecraft es un juego que nunca acaba porque su flexibilidad permite modificarlo y agrandarlo día a día. Aprovechando estas características se está usando directamente en educación en múltiples ámbitos, desde las matemáticas al diseño pasando por la geografía o el arte.
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Parámetros D-H del robot